Yorinda y Yoringuel

Yorinda y Yoringuel

Érase una vez un hermano y una hermana, el nombre del hermano era Yoringuel y el de la hermana, Yorinda; se amaban y se protegían.

Un día, los hermanos fueron al bosque, llegaron a un gran castillo; el castillo estaba en ruinas, la fachada era aterradora.

– Yorinda dijo: “¡Tengo miedo!”

– Yoringuel la consoló: “No tengas miedo, estoy aquí, te protegeré”.

Continuaron hacia el bosque y de repente escucharon una voz terrible:

– “¡Ja ja! Otro pájaro para mi colección” dijo la voz.

De repente apareció una bruja:

– “¡ABRACADABRA!” Transformó a Yorinda en un pájaro, más aún, transformó a Yoringuel en una estatua. Yoringuel no podía moverse, estaba atrapado; observó la trágica escena… mas no podía moverse. La bruja se llevó al pájaro, ella lo puso en una jaula, ¡Yorinda estaba aterrorizada!

Luego la bruja entró al castillo con la jaula y dijo palabras mágicas:

– “Cerrado, cerrado, cerrado para siempre”.

¿Cerrado para siempre? Yoringuel entró en pánico. ¡BOOM BOOM BOOM! Él tocó la puerta.

– “¡Abre la puerta! ¡Déjame entrar!” Gritó Yoringuel pero era imposible, la puerta estaba bloqueada, este no pudo liberar a su hermana; llamó y llamó, no tenía más energía, se ha dormido; mientras dormía soñó, en el sueño encontró la solución a todos tus problemas: vio una rosa mágica.

Dejó el terrible castillo donde estaba cautiva su hermana.

– “No tengas miedo, volveré, te liberaré” dijo. Luego se fue del bosque, regresó al pueblo para consultar a una anciana que sabía magia. La anciana era muy inteligente, le aconsejó:

– “Yoringuel, ¿quieres liberar a tu hermana? ¿Y tuviste una visión de una rosa? Sí, la rosa de tu sueño es real; es necesario ir a las montañas mágicas, es una gran distancia, un viaje largo y difícil”.

– “Amo a mi hermana, la distancia no es importante, Yorinda es importante” dijo.

La dama se apiadó de Yoringuel.

– “En la cima de la montaña más alta hay rosas mágicas, pero es un secreto” dijo la señora.

– “¿Con una rosa mágica puedo liberar a mi hermana?” Preguntó.

– “Sí, la rosa es capaz de revertir los efectos de la magia, puede abrir la puerta del castillo y además, puede devolver a Yorinda a su forma natural” dijo la dama.

– “¡Gracias! ¡Esta información es invaluable!” Dijo Yoringuel.

Inmediatamente abandonó el pueblo, viajó una gran distancia, finalmente llegó a la cima de la montaña y tomó una rosa mágica.

El viaje no había terminado, Yoringuel caminó y caminó hasta que llegó al castillo de la bruja; Yorinda seguía cautiva en este. Yoringuel no llamó a la puerta sino que la tocó con la rosa, esta se abrió, fue mágico. Él estaba seguro: ¡su rosa pudo liberar a Yorinda!

Entró al castillo y vio muchos pájaros, uno a uno los tocó con la rosa y se convirtieron en hermosas chicas. Las chicas explicaron la situación: la bruja era fea y estaba celosa de las chicas hermosas, ella las había convertido en pájaros.

Yoringuel retornó a todas las niñas a sus formas originales y, Yorinda también ha recuperado su forma natural.

Yoringuel echó a la bruja fuera del castillo.

– “¡Gracias hermano! ¡Me salvaste!” Gritó Yorinda.

– “Ustedes son mi familia y los amo” dijo Yoringuel.

Yoringuel protegió a Yorinda por el resto de su vida.