La muerte de la gallinita por los Hermanos Grimm (#15)

Español’s Docs Beginner La muerte de la gallinita por los Hermanos Grimm (#15)

Había una vez, una gallina y un gallo. La gallina se llamaba Gallinita y el gallo se llamaba Gallito. Un día Gallito y Gallinita buscaban nueces de bajo de las ramas de un árbol. Gallinita encontró una nuez grande. Ella era golosa y no la quería compartir con Gallito. Así que trató de tragarse la nuez rápidamente. Pero hubo un problema. La nuez era demasiada grande. Ella no podía pasarla por la garganta. Iba a morir si no pasara la nuez.

Le gritó al Gallito:

  • ¡Gallito, por favor, corre a la fuente y tráeme agua, porque me ahogo!

Gallito corrió al río y le dijo a la fuente:

  • ¡Fuente, por favor, dame agua porque Gallinita se está ahogando!

La fuente le responió:

  • Primero corre o a la novia y pídele seda colorada.

Gallito corrió a la novia y le dijo:

  • ¡Novia  por favor, dame seda colorada para que yo se la dé a la fuente para que ella me dé el agua porque Gallinita se está ahogando!

La novia le respondió:

  • Primero corre al árbol sauce y búscame una guirnalda que dejé colgada en el árbol.

Gallito corrió al árbol sauce. Encontró el guirnalda. Descolgó la guirnalda y se la llevó a la novia. La novia le dio la seda colorada para que se la dé a la fuente. Gallito corrió a la fuente y le dio la seda colorada. La fuente le dio el agua para que se le dé a Gallinita. Gallito corrió a la gallinita pero era demasiado tarde. Gallinita ya se había muerto.

Gallito estaba muy triste y lloró fuerte. Los otros animales oyeron  Gallito y querían compartir su dolor. Construyeron un cochecito para llevar Gallinita al cementerio. Gallito manejó el cochecito y seis ratones lo jalaron. Los otros animales querían acompañar Gallito al cementerio. Así que por el camino, uno por uno, los otros animales se montaron en el cochecito y se sentaron detrás.

Llegaron a un arroyo.

-¿Cómo lo cruzamos? Preguntó Gallito.

Había una paja allí, la cual dijo:

  • Me echaré de través y ustedes pueden pasar por encima de mí.

Pero cuando el cochecito llegó a la mitad del puente de paja, empezó a hundir en el arroyo. Los ratoncitos que jalaron el cochecito se cayeron al arroyo y se ahogaron en el agua. Al apuro, una brasa de carbón decidió ponerse en el agua para que el cochecito pudiera pasar a la otra orilla. Resultó que cuando tocó el agua la brasa de carbón dejó oír un siseo y se murió.

Al verlo una roca sintió compasión y quería ayudar Gallito pasar. Se puso en el agua para que Gallito pudiera jalar el cochecito a la otra orilla. Todos los animales estaban sentados detrás. El gallo jaló el cochecito y empezó a subir la orilla. Apenas puso el cuerpo de la gallina en el suelo, el cochecito rodó atrás al arroyo y todos se cayeron en el agua. Todos se ahogaron.

Ahora Gallito estaba solo con Gallita. La enterró y se quedó allí llorando hasta que se murió. Y ahora todos estaban muertos.