La Valicha

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El Cuento de Valicha

by Kristen Wolf

Este cuento es sobre La Valicha en Perú

 

Había una mujer que se llamaba Valeriana Huillca Condori. Su

cumpleaños era el 14 de febrero de 1912. Era una mujer muy generosa,

amable, guapa, trabajadora, inteligente y fuerte. Tenía un apodo de

“Valicha.” Ella se hablaba Quechua porque era una mujer Quechua. Los

Quechua son nativos (indígenas) de Perú. No sabía mucho de la lengua

española. También, ella y su familia eran pobres. En su pueblo de

“Acopia,” era dos clases de personas: los ricos y los pobres. Había pocos

terratenientes (family landowners) y ellos se casaron entre ellos. Los

Quechuas no podían casarse con los terratenientes. Normalmente, los

pobres era los Quechua y los ricos eran los criollos.

La familia Condori trabajaba en las tierras de la familia rica de los

Hurtados. Los Hurtados eran los padrinos para Valicha.

Los Hurtados tenían mucho dinero. Tenían una casa enorme. No había

ninguna escuela buena allí en Acopia. Pues, la familia Hurtado les

mandaron a su hijo mayor, Miguel Ángel, a otros lugares para estudiar en

las mejores escuelas. Cada verano, Miguel Ángel regresó a Acopia para

ver su familia, incluso su hermano menor, Evelio. Un verano, cuando

Miguel Ángel estaba en Acopia, se encontró a Valicha y se enamoró con

ella. Todos pensaron que ella era la chica más guapa en todo el pueblo.

Ella tenía trece (13) años y Miguel Ángel tenía diecisiete (17) años. Cada

noche en el verano, ellos reunieron para cantar y crear música juntos.

Pero su amor era un secreto. Era un amor prohibido en su cultura.

Después de muchos veranos así, su amor secreto creció. Los padres de

Valicha se dieron cuenta de su amor prohibido y la envió a vivir en Cuzco.

Ella estaba súper triste y debía trabajar en las picanterias (eateries) de

Cuzco. Cuando los padrinos (los padres Hurtado) se dieron cuenta de la

situación de Valicha, ellos la animaron a regresar a Acopia. Pero cuando

ella regresó, ella estaba extrañando demasiado a Miguel Ángel. Al

regresar, Valicha se dio cuenta que no quería quedarse allí.